Áreas Quirúrgicas Desarrolladas

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Cirugía de Implantes Dentales

  

En términos muy sencillos, un implante dental es una pieza de titanio con forma de tornillo, especialmente diseñado para ser instalado en el hueso, y sustituir artificialmente la raíz de un diente perdido.

Detrás de este simple concepto, hay un desarrollo científico extraordinario. A mediados del siglo XX, un traumatólogo sueco Per-Ingvar Brånemark, haciendo su doctorado descubrió casi por casualidad que el titanio se adhería firmemente al hueso, en una adhesión tan íntima que parecía que el hueso realmente incorporaba al titanio a su estructura. De ahí el concepto de “oseointegración”. El profesor Branemark al comprobar este descubrimiento, rápidamente pensó que podía ser una excelente manera de fijar estructuras en forma estable, al hueso. De esta idea, nace su más famosa línea de investigación, que con mucha meticulosidad, lo llevó a presentar a la comunidad científica un sistema para sujetar prótesis sobre los huesos maxilares de personas que había perdido todos sus dientes. Este sistema usaba implantes de titanio atornillados a la zona anterior de la mandíbula, y sobre ellos, se fijaba, con algunas modificaciones, una prótesis total.

El profesor Branemark había logrado un antiguo anhelo de la odontología, que era “fijar” las prótesis inferiores de los desdentados totales. Las prótesis totales inferiores, de hecho, nunca tienen mucha estabilidad, siempre se mueven, y es solo gracias a la habilidad de sus dueños, que pueden servir precariamente para masticar, hablar, sonreír. Antes de los implantes de titanio, se habían intentado muchos y variados sistemas para sujetar las prótesis a la mandíbula, pero no funcionaban muy bien (se colocaban estructuras de distintos metales bajo la encía, ya fuera sobre el hueso o dentro de éste, pero sin mucho éxito). Los implantes de titanio consiguieron por primera vez dar una fijación sólida y estable.

Luego de la presentación a la comunidad científica mundial, del descubrimiento de la oseointegración y el sistema de implantes de Branemark, muchos otros laboratorios comenzaron a fabricar sus propias versiones de implantes de titanio. Así, de un invento cuya indicación original era ayudar a los desdentados totales, se pasó a rehabilitar también a los desdentados parciales, y finalmente a reemplazar incluso las perdidas de un solo diente. Hoy en día, el uso de implantes oseointegrados es la mejor manera de reemplazar dientes perdidos, cualquiera sea su causa, en la gran mayoría de los casos. Un poco atrás han quedado los antiguos sistemas para reemplazar dientes perdidos, como las prótesis removibles (popularmente conocidas como "placas" con o sin "ganchos"), y las prótesis fijas plurales sobre dientes naturales (llamadas también puentes fijos) que han seguido siendo usados dadas las actuales diferencias económicas de sus costos.

El implante dental (este tornillo de titanio) va anclado al hueso. Para ello, el cirujano debe hacer una perforación en el hueso, ya sea levantando la encía o atravesándola. También se puede aprovechar el alvéolo vacío dejado por una pieza recién extraída. Una vez lista la perforación, se coloca el implante de titanio en su lugar. La colocación del implante es unos de los momentos más críticos del tratamiento. Se requiere un cirujano hábil, y el procedimiento necesita total esterilidad, y es considerado un procedimiento Quirúrgico. Una vez puesto el implante, y dependiendo de las características particulares de cada caso, el cirujano puede cerrar la herida y esperar varios meses antes de colocar el o los dientes (protocolo clásico), colocar un elemento sobre el implante que ayude a cicatrizar (llamado pilar de cicatrización) y esperar un tiempo antes de colocar el o los dientes, o colocar un diente protésico (temporal o definitivo) en un procedimiento rutinario, en la consulta dental, sin cirugía

Hoy en una gran parte de los casos y bajo ciertas circunstancias, se pueden colocar los dientes de inmediato (protocolo actualmente en boga, conocido generalmente como “carga inmediata”). Estos dientes suelen ser provisorios (de acrílico por lo general) y se dejan en boca un tiempo (meses), mientras cicatrizan los tejidos y se remodelan. Luego, se cambian por los definitivos. Estos procedimientos debieran ser realizados por especialistas (Cirujanos y Rehabilitadores Maxilofaciales) con el equipamiento y la infraestructura adecuada de modo de aplicar el arte y el conocimiento que esta disciplina y su complejidad requieren.

 

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